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Item El estudio de la conciencia: estado actual(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2002) De la Fuente, Ramón; Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente. E-mail: fuenter@imp.edu.mxTener conciencia, es la experiencia más familiar y directa que tenemos los humanos, pero es también un misterio que concierne a los psiquiatras, los biólogos y los filósofos. La aproximación científica al problema es reciente porque para iniciarla fue necesario superar tradicionales obstáculos filosóficos y problemas metodológicos. La principal dificultad radica en que la conciencia es experiencia personal y privada. Para la mayoría de los científicos, la conciencia tiene su asiento en el cerebro y es abordable en términos de la actividad global de grandes conjuntos de neuronas interactuantes. Se asume que sus mecanismos neurales son susceptibles de ser aclarados. Algunos estudiosos del tema han llegado a la conclusión de que la conciencia es un proceso imposible de esclarecer. El concepto de "estados alterados de conciencia" se refiere a fenómenos en los límites de la normalidad, como los que se generan en la meditación trascendental, el trance y el éxtasis y en las experiencias de "revelación", o de "posesión", la hipnosis y la disociación. Estos estados pueden estar basados en mecanismos neurofisiológicos comunes que son modelados en su expresión por los contextos situacionales y culturales en que se dan. En la clínica psicopatológica y neurológica, son también notables las alteraciones de la autoconciencia que frecuentemente acompañan a diversos trastornos mentales y algunas veces constituyen su esencia. De hecho, una gran parte de la psicopatología se expresa por alteraciones de la conciencia. Conocer el sustrato neural de estas variedades de experiencia normales y patológicas, puede contribuir al mejor conocimiento de la conciencia y de nuestra convicción de ser los agentes de nuestros pensamientos y acciones. La conciencia no podría escapar al proceso evolutivo, porque la conciencia es una capacidad adaptativa que en algún grado no es propiedad exclusiva del hombre superior, si bien tener conciencia de tener conciencia es una propiedad única del hombre. Surge la pregunta de si la actividad cerebral humana difiere cualitativamente de la actividad cerebral de los animales superiores más cercanos al hombre como son los primates. Es aparente que los animales superiores tienen conciencia aunque no tengan la capacidad de razonar acerca de su propia experiencia. La psicología ha contribuido al estudio de la conciencia desde la década de 1920, en que William James lo abordó con un enfoque naturalista. Sus observaciones y conceptos conservan interés para los teóricos y los investigadores experimentales. Recientemente, los psicólogos cognitivistas han definido más finamente sus conceptos, se han unido con colegas del campo de la neurobiología, la computación y la lingüística y construyen paso a paso una ciencia de la mente, y hacen aportaciones al estudio de la conciencia. En cuanto a las contribuciones de la filosofía, se hace alusión a la controversia reciente entre dos filósofos expertos en el estudio de la conciencia, David Chalmers y Daniel Dennett. Este último opina que el tema de la conciencia puede reducirse a un conjunto de problemas que son manejables a nivel neural y sólo resta conocer los detalles. David Chalmers, por su parte, propone que en el estudio de la conciencia hay "problemas fáciles" y "otros difíciles". Los problemas fáciles, no son más desafiantes que la mayoría de los problemas de la psicología y de la biología, en tanto que los problemas difíciles son un misterio. El conocimiento de la corteza cerebral humana, avanza en las dos últimas décadas a una velocidad vertiginosa. Se han abordado aspectos de la mente-cerebro como la atención, la percepción, la memoria, el aprendizaje y también la conciencia. El autor se refiere a la explicación neurobiológica de la conciencia propuesta por Antonio Damasio, que incorpora a los estados afectivos y al Yo como sujeto y como agente; a su juicio, el formato básico de la conciencia no es el pensamiento sino el sentimiento, y distingue dos niveles de conciencia: la conciencia básica y la conciencia extensa. Por su parte, F. Crick propone que la conciencia emerge de un proceso que combina la atención con la memoria de corto plazo. El autor se refiere al que considera el avance más espectacular en el estudio neurobiológico de la conciencia, el trabajo de Rodolfo Llinás, quien propone que son señales eléctricas las que dan lugar a la conciencia; las oscilaciones que se generan en las neuronas del tálamo y lo ligan con todas las regiones de la corteza cerebral, explican que nuestras imágenes conscientes estén integradas; estar consciente es un estado que justamente corresponde a la realidad externa, pero no tiene realidad objetiva. Los científicos de la computación nos asombran con las habilidades de sus máquinas. En comparación con las computadoras modernas, el cerebro está limitado para formar con rapidez coaliciones neuronales; las neuronas actúan muy lentamente. Sin embargo, las computadoras no pueden hacer más funciones que las que hace un animal, ya que su cerebro posee las propiedades de un órgano biológico. Es posible que el velo de ignorancia que en el pasado ha cubierto a la conciencia se desvanezca conforme conozcamos mejor los mecanismos íntimos de la actividad cerebral. Si la conciencia está sujeta a las leyes que gobiernan otras funciones del organismo podría ser explicada por actividades del cerebro que todavía no han sido descubiertas. La neurobiología con sus técnicas finas, habrá de revelar en el futuro, la base neural de la conciencia, y reducir "la brecha explicativa". Estamos sólo al principio de penetrar el misterio de la conciencia.Item Hacia un nuevo paradigma en la psiquiatría(1997) De la Fuente, Ramón; Director General del Instituto Mexicano de Psiquiatría.Se describen los principales avances que se han presentado en el campo de las neurociencias y que han influido en la práctica de la psiquiatría y en la conceptualización de los trastornos mentales. La introducción de la psicofarmacología condujo al estudio de los neurotransmisores, uno de los campos de mayor actividad en la investigación del cerebro. La neurofisiología ha evolucionado hacia un punto de encuentro con las llamadas ciencias cognoscitivas. La biología molecular ha permitido el desarrollo de la moderna genética, que se encuentra en proceso de identificar y localizar los genes mutantes responsables del riesgo a padecer diversas condiciones psicopatológicas. El desarrollo de métodos clinimétricos más precisos ha permitido nuevos avances en la taxonomía. La formación de grupos homogéneos de enfermos ha refinado la investigación clínica. La neuropsicología, por su lado, ha desarrollado pruebas que logran identificar regiones cerebrales implicadas en diversas disfunciones, y su correlación con la imagenología cerebral, otro campo en expansión, permite un nuevo enfoque de la patología mental. Los nuevos conceptos que presiden el campo de la psicopatología, la patofisiología y la terapéutica psiquiátricas, alcanzan el grado de un nuevo paradigma.Item El tratado de libre comercio y la psiquiatría. Retos, riesgos y oportunidades(1995) De la Fuente, Ramón; Director General del Instituto Mexicano de Psiquiatría. Profesor Emérito de la Universidad Nacional Autónoma de MéxicoSe anticipa que el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica tendrá importantes consecuencias comerciales, sociales y culturales para los países signatarios, de las que no está exento el campo de la salud. El propósito de este trabajo ha sido examinar, desde el punto de vista mexicano, algunos de los efectos que se pueden anticipar en el campo particular de la psiquiatría y la salud mental. Un punto de partida sería comparar las condiciones y los recursos con que cuentan los países en términos de indicadores de salud. sistemas de salud, recursos y prácticas profesionales. Un área abierta a la negociación es la posible homologación de programas de adiestrameinto, y la certificaicón de especialistas, con el propósito de llegar a un mutuo reconocimiento. Se concluye que el tratado ofrece bases nuevas para aumentar la colaboración en el área de la psiquiatría y de la salud mental entre los países participantes.Item Acerca de la identidad del psiquiatra(1994) De la Fuente, Ramón; Director General del Instituto Mexicano de PsiquiatríaDespués de señalar el carácter aparentemente, dual de la psiquiatría, el autor describe su campo de acción. Sus límites y sus fronteras. Tras una rápida visión de su evolución histórica, se analizan los principales enfoques que mantienen una actitud hostil hacia ella. Se hace hincapié en el papel que los medios de comunicación han desempeñado para crear un estado de desinformación de la opinión pública acerca del verdadero papel médico de esta especialidad. Con toda su experiencia y autoridad moral, el autor describe a grandes rasgos cuál es la identidad del psiquiatra en el mundo contemporáneo.Item El futuro de la investigación en la psicofarmacoterapia(1992) De la Fuente, Ramón; Director General. Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, 14370, Tlapan, México, D.F.Este texto fue presentado por su autor en una sesión de trabajo de la Organización Mundial de la Salud, que bajo el tema "El futuro de la investigación en salud mental" se desarrollo en septiembre de 1991 en el Archivio Antico del Palazzo de Bo', de la ciudad de Padua, Italia. El doctor de la Fuente fue elegido Chairman de esa Reunión y en el presente artículo revisa inicialmente, las principales aportaciones que se han hecho en los últimos 40 años en el campo de la psicofarmacología clínica, para mostrar después, las principales líneas de la investigación contemporánea. Se proponen después algunos puntos fundamentales que la psicofarmacología de los años venideros deberá de responder. El autor concluye en que los adelantos que ha hecho posible la psicofarmacología no solo han insidido en la praxis clínica, sino que han tenido una gran repercusión para la comprensión del problema cerebro-mente.Item Consideraciones sobre los problemas mentales y conductuales que afectan la salud en sociedades en desarrollo: el caso de México(1990) De la Fuente, Ramón; Director General del Instituto Mexicano de Psiquiatría y Miembro de El Colegio NacionalEn estos comentarios sobre la conferencia que trata de la Salud Mental dentro del ciclo dedicado al tema de "Investigación en Salud: La Declaración de Estocolmo 1990", organizado por el Colegio Nacional, se señalan las peculiaridades socioeconómicas de México, en donde coexisten los problemas de salud del mundo desarrollado con los del mundo subdesarrollado. Desde la XXVIII Asamblea Mundial de la OMS, en 1975, se declaró que los trastornos mentales son problemas mayores de salud pública, por lo que se les pidió a los estados miembros que fortalecieran sus programas de salud mental. La psiquiatría ha contribuido a este proceso estrechando sus relaciones con la biomedicina y las neurociencias, y cambiando el núcleo de sus acciones del hospital psiquiátrico a los centros de salud en el seno de la comunidad. Se están desarrollando en México estudios sobre factores sociodemográficos y psicosociales que pueden tener una importancia etiológica en psicopatología. Dos problemas en esta área son el tabaquismo y el abuso del alcohol. Sobre este último se mencionan algunos estudios relevantes, y el proyecto AUDIT, de la OMS, para detectar a los sujetos que tengan dificultades por su manera de beber. La adicción a sustancias tóxicas debe plantearse como un fenómeno dinámico y transnacional. Nuestro país presenta en este terreno un perfil muy diferente al de Colombia o al de los Estados Unidos. La dependencia a estas sustancias es un complejo fenómeno biopsicosocial aún no del todo conocido. La información disponible actualmente en México se obtuvo de una serie de encuestas efectuadas por el Instituto Mexicano de Psiquiatría sobre el uso de sustancias adictivas. Nuestros conocimientos sobre su prevalencia en la nación se ha enriquecido con la Encuesta Nacional de Adicciones, llevada a cabo en 1988 por la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud y por este Instituto. La población estudiada es representativa del 75% de la población total del país. De esta encuesta se desprende que en México predomina el consumo de mariguana, anfetaminas y sustancias inhalables, pero es necesario reforzar las acciones preventivas para evitar que se difunda el empleo de otros tóxicos de uso en otros países. Otro de los temas que se trata en esta comunicación es el de los problemas de salud mental de los niños; se estima que por este motivo, el 10% de los niños de las zonas urbanas requieren intervención especializada, al igual que los menores abandonados y maltratados debido a la pobreza y al alcoholismo de los padres. El aumento de las expectativas de vida en nuestro país conlleva el riesgo de que se presenten con mayor frecuecia enfermedades crónicas y demenciales. Aún se desconoce la prevalencia de las demencias, y carecemos de programas que estudien los problemas psicosociales y mentales de los ancianos. En la ciudad de México, entre una tercera parte y la mitad de las consultas en el primer nivel de atención es atribuible a trastornos psicosociales y psiquiátricos, principalmente la depresión y la angustia. La somatización y la elaboración mágica de los síntomas hace difícil identificarlos, pero adiestrando adecuadamente al personal se podrán diagnosticar mejor estos problemas por medio de escalas, entrevistas e inventarios adaptados a las variantes culturales. En México se ha hecho un esfuerzo para cerrar la brecha que hay entre la psiquiatría y la salud mental y el resto de la medicina, formando investigadores en las tres grandes áreas: neurociencias, investigaciones epidemiológicas y sociales, e investigaciones clínicas, pero sabemos que la salud mental sólo llegará a las poblaciones rurales y marginadas por medio de los servicios generales de salud, la educación y la participación activa de la población.Item El Instituto Mexicano de Psiquiatría. Estado actual y perspectivas: Una década de actividades(1990) De la Fuente, Ramón; Director General del Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calzada México-Xochimilco 101, San Lorenzo-Huipulco, Tlalpan, 14370, México, D.F.Item Pinel, su tiempo y su obra(1990) De la Fuente, Ramón; Director del Instituto Mexicano de Psiquiatría. Miembro de El Colegio NacionalFrancia ha desempeñado un importante papel en el nacimiento de la psiquiatría, ciencia que ha estado profundamente influida en su devenir histórico por la imagen del hombre, las creencias, los prejuicios y los temores inherentes a la cultura de cada época. En 1973, Pinel alzó su voz para pedir un trato humano para los enfermos mentales, e inició una nueva era en la psiquiatría, que conocemos como la era del "tratamiento moral". Antes de Pinel, los enfermos mentales permanecían encerrados junto con los delincuentes, encadenados en celdas estrechas y mal iluminadas, debido a la ideología predominante de la época. Aunque se había superado la concepción demonológica, se consideraba que al perder la razón se perdía la condición humana, y el derecho a un trato generoso. Al llegar como Médico en Jefe del Hospital de Bicêtre, le impresionaron vivamente los gritos, los lamentos y las vociferaciones de los enfermos encadenados, por lo que inició una reforma integral, cuyo primer paso fue abolir la práctica de encadenar a los enfermos agitados. Lo mismo hizo en la Salpêtrière al obtener el mismo nombramiento. Por su ejemplo y su influencia ganó terreno el reconocimiento de que la bondad, la persuasión y el manejo cuidadoso son más efectivos para lidiar con los alienados. Su obra fue continuada por sus alumnos, Esquirol y Ferrus, quienes inspiraron y defendieron la ley que dice que el alienado es incapaz de someterse a las leyes que regulan la conducta de los hombres comunes, por lo que debe beneficiarse de otra legislación que proteja a la sociedad, pero también a su persona y a sus bienes, e intente su curación.Item La psicoterapia en la medicina(1989) De la Fuente, RamónItem La formación de psiquiatras en la República Mexicana(1988) De la Fuente, Ramón; Díaz Martínez, Alejandro; Fouilloux, Claudia; Departamento de Psicología Médica, Psiquiatría y Salud Mental, Facultad de Medicina, UNAM, Ciudad Universitaria, México, D.F.La psiquiatría ha tenido un desarrollo tardío en México, pues no fue sino hasta 1948 cuando se inició la enseñanza del postgrado en esta materia, en la UNAM, y hasta 1950 cuando empezó a impartirse el Curso de Especialización Psiquiátrica. Hasta entonces, los médicos generales que deseaban especializarse en psiquiatría se preparaban en los pabellones del antiguo manicomio de La Castañeda al lado de colegas más experimentados. Actualmente son siete las instituciones en las que se imparten cursos de especialización en psiquiatría y de ellas han egresado 1 108 psiquiatras, de los cuales 905 son hombres y 203, mujeres. Ochenta y cinco se dedican a la psiquiatría infantil y 170 practican el psicoanálisis. Seiscientos veintiuno residen en la ciudad de México y 426 en la provincia. Guadalajara cuenta con el mayor número de psiquiatras en relación con el número de habitantes, pues esta ciudad casi duplica el porcentaje del Distrito Federal. Vale la pena mencionar que con el Curso de Especialización de la UNAM, se inició la educación universitaria de posgrado en psiquiatría. Este curso se ha llevado a cabo en forma ininterrumpida durante 35 años, y en él se ha formado más de la mitad de los psiquiatras del país. Es importante señalar que el 98% de los médicos que iniciaron este curso, lo han terminado, y el número de aspirantes al curso ha sido mayor que el número de plazas. Este curso también ha trascendido a otros países de América Latina, pues 31 extranjeros han regresado a sus países de origen después de haber terminado su adiestramiento aquí. El número de psiquiatras con que cuenta el país es insuficiente, pues de los 16,493 médicos especialistas del país, sólo el 7.22% son psiquiatras, y la OMS recomienda que el número de éstos en los países en desarrollo debería ser de 5 por 100,000 habitantes. En México sólo contamos con 1.5 por 100,000, por lo que es necesario triplicar su número en los próximos años. Por otra parte, es necesario distribuirlos mejor en el territorio nacional, ya que la mayoría se encuentran concentrados en dos o tres ciudades importantes.
