Browsing by Author "Gil, Adriana"
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Item Análisis de casos y controles de los intentos de suicidio en una muestra de servicios de urgencia(1993) Borges, Guilherme; Rosovsky, Haydeé; Gil, Adriana; Pelcastre, Blanca; López, Jorge Luis; División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de Psiquiatría. Calz. México-Xxochimilco 101, Tlalpan 14370, México, D.F.En este trabajo se presentan los hallazgos sobre le consumo de alcohol en una muestra de 40 personas lesionadas al intentar suicidarse, captada en los servicios de urgencias de 8 hospitales de la Ciudad de México. La información fue recopilada por medio de un cuestionario aplicado mediante una entrevista individual en la que se indagaba la causa externa de las lesiones; el autoreporte de su patrón habitual de consumo de alcohol; el autoreporte de consumo de alcohol en las 6 horas previas al evento, los intentos de suicidio llevados a cabo con anterioridad y los datos sociodemográficos, entre otros. También se utilizó un dispositivo (alconsensor III) para estimar sus niveles del alcohol en sangre por medio del aliento. El 44% de los casos reportaron haber consumido bebidas alcohólicas en las 6 horas anteriores al intento de suicidio. Un 28% de la muestra obtuvo estimaciones positivas (>10 mg. de alcohol/100ml. de sangre) en la prueba del aliento. La proporción de personas lesionadas por intentar suicidarse, que estaban bajo los efectos del alcohol, fue significativamente mayor a la observada en el grupo control, formado por individuos lesionados por otras causas externas (accidentes en el trabajo, accidentes durante actividades recreativas, mordeduras, picaduras). La razón de momios y el intervalo de confianza al 95% para el consumo de alcohol en las 6 horas previas al accidente, dado por el autoreporte fue: abstemios (nivel basal); 0.001-100mg, de alcohol =2.01 (0.44, 7.85); 100.01 o más =31.11 (10.13, 98.61). Para el consumo habitual de alcohol en una ocasión tipica: abstemios (nivel basal ); 0.001-100gm. de alcohol =0.67 (0.28, 1.72); 100.01 o más =1.10 (0.44, 2.75). En las estimaciones positivas del alconsensor (> 1 g. de alcohol/100ml. de sangre) los resultaron fueron: 6.07 (2.39, 15.24). Se presentan, además, modelos de regresión múltiple logística que controlan estas estimaciones por medio de diferentes variables de confusión.Item Cirrosis Hepática y consumo de alcohol en un estudio colaborativo: Instituto Mexicano de Psiquiatría - Instituto Nacional de Nutrición(1992) Borges, Guilherme; Kershenobich, David; Pelcastre, Blanca; Gil, Adriana; Inda, Martín; Garrido, Francisco; División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México-Xochimilco 101, col. San Lorenzo Huipulco, 14370 México, D.F.La cirrosis hepática es una enfermedad muy importante en el perfil epidemiológico del país y una de las principales causas de muerte en la población general y, especialmente, en la población masculina. En 1987 ocupó el noveno lugar como causa de muerte en la población general, con 16, 361 defunciones. Sin embargo, prácticamente no se han realizado estudios epidemiológicos con datos primarios del país que incluyan el consumo de bebidas alcohólicas, el estado nutricional y la infección por virus de hepatitis B. Este trabajo presenta los primeros resultados de un estudio de casos y controles, realizado por el Instituto Mexicano de Psiquiatría (IMP) y el Instituto Nacional de Nutrición (INN), con estas características. Desde abril de 1989 hasta agosto de 1991 entrevistamos a 101 personas que padecían cirrosis hepática, que residian en el Distrito Federal y que ingresaron a los servicios de consulta externa y de hospitalización del INN. Asimismo, entrevistamos a 276 controles con diferentes padecimientos. Aunque apenas hemos empezado analizar los datos, ya se encontró que más del 50% de los casos se había clasificado con síndrome de dependencia de alcohol y que el 40% fueron bebedores consuetudinarios en los últimos doce meses. Más del 50% de los casos consumía normalmente más de 800 gramos de alcohol a la semana antes de que se enfermara, mientras que estos porcentajes son mucho más reducidos en los controles. Los individuos considerados como casos tienden a ser más obesos y a consumir menos calorías que los controles.
