Browsing by Author "Díaz Martínez, Rosa"
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Item Comparación de hábitos de vida en pacientes abstemios y bebedores(1990) Campillo Serrano, Carlos; Díaz Martínez, Rosa; Romero, Martha; Villatoro, Jorge; Nava, Adriana; Reséndiz, Angeles; Parra, Ma. Eugenia; Sánchez, Lourdes; Cerrud, Juan; Instituto Mexicano de PsiquiatríaComparamos los hábitos de vida de 358 varones abs¬temios (ABS) y 248 varones con consumo riesgoso o dañino del alcohol (BRD), seleccionados entre los pacien¬tes que acuden a una unidad de medicina familiar delInstituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y un Hospital General de la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA). Encontramos que los BRD se distinguen de los ABS por llevar una vida sedentaria, consumir más tabaco,usar con más frecuencia otras drogas, mala alimen¬tación, estar en sobrepeso y tener una condición física deficiente. En resumen, la diferencia entre ABS y BRD no se reduce exclusivamente al consumo de alcohol y proble¬mas relacionados, sino que se trata de dos grupos de individuos con estilos de vida distintos. En el presente artículo se analizan los primeros resultados mexicanos de una investigación multinacional coordinada por la Or¬ganización Mundial de la Salud (OMS).Item Early Detection and Management of Alcohol-Related Problems in Mexico(1987) Campillo, Carlos; Díaz Martínez, Rosa; Romero, MarthaItem ¿Es el alcohol la única diferencia entre los abstemios y los bebedores?(1988) Campillo S., Carlos; Díaz Martínez, Rosa; Romero, Martha; Villatoro, Jorge; Nava, Adriana; Reséndiz, Angeles; Parra, Ma. Eugenia; Sánchez, Lourdes; Investigador del Instituto Mexicano de Psiquiatría. Instituto Mexicano de Psiquiatría, Calz. México-Xochimilco 101, Tlalpan 14370, México, D.F.La presente publicación analiza los primeros resultados mexicanos de un programa de investigación multinacional, que coordina la Organización Mundial de la Salud, en el que aparte de México participan otros once países. El propósito del programa es evaluar el impacto que produce el consejo o la opinión de un médico, o algún otro trabajador de la salud sobre los hábitos alcohólicos de individuos que beben de manera riesgosa para su salud, o bien que ya presentan algún tipo de daño asociado a la bebida. Aunque el propósito del programa es más amplio en esta publicación únicamente se comparan los hábitos de vida de dos grupos de pacientes varones: un grupo de abstemios (ABS) y otro de bebedores riesgosos y/o con daño debido al consumo de alcohol (BRD). Se consideraron ABS aquellos pacientes que no habían bebido una sola copa en los últimos seis meses. Para considerar a los BRD se utilizó una definición operacional fundamentada en la clasificación del ICD 10 de la OMS. Los pacientes se seleccionaron de una Clínica de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro social (IMSS) y de la consulta externa de un importante hospital general de la Secretaría de Salud (SSA). Ambos lugares se localizan en el Sur de la Ciudad de México. En los dos sitios se aplicaron 2539 cuestionarios a 1813 hombres y 726 mujeres. De la muestra el 20% de los varones resultó ABS y el 14% BRD. Las diferencias de los dos grupos fueron acentuadas en la mayoría de los hábitos. Los BRD aparte de distinguirse de los ABS por los problemas que les ocasiona el consumo de alcohol, resultó que consumen más tabaco, usan con más frecuencia otras drogas, su alimentación es mala, llevan una vida sedentaria, están en sobre peso y su condición física es deficiente. En resumen, la diferencia entre ABS y BRD no se reduce exclusivamente al consumo de alcohol, se trata de dos grupos de individuos con estilos de vida diferentes.Item La intervención eficaz del médico general en el tratamiento de bebedores cuyo hábito alcohólico representa un riesgo para su salud o ya les ha ocasionado algún daño. (Resultados preliminares de un ensayo clínico doble ciego y prospectivo)(1992) Campillo Serrano, Carlos; Díaz Martínez, Rosa; Romero Mendoza, Martha P.; Cerrud Sánchez, Juan; Villatoro, Jorge; Asesor de Proyectos Especiales. División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales. Instituto Mexicano de PsiquiatríaSe presentan los resultados preliminares de un estudio que evalúa el efecto terapéutico que tienen el consejo o la opinión de un médico de contacto primario, sobre los hábitos alcohólicos de pacientes cuya manera de beber pone en riesgo su salud o ya les ha ocasionado algún daño. Se trata de una investigación multinacional que coordinó la Organización Mundial de la Salud (OMS), en once países, aparte de México. Estos resultados corresponden a la población mexicana. En las salas de espera de una clínica de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y en la consulta externa de un importante hospital general de la Secretaría de Salud (SSA), ubicados ambos en la ciudad de México, se les aplicó a los enfermos que esperaban turno en la consulta, un cuestionario capaz de identificar a los bebedores riesgosos y/o que sufrían daño a causa del consumo de alcohol (BRD). Se aplicaron 2,539 cuestionarios a 1,813 hombres y 726 mujeres. De los hombres, el 14% resultaron bebedores riesgosos y/o con daño (BDR). Debido a la baja tasa de mujeres BRD, éstas se excluyeron del estudio y la evaluación se llevó a cabo exclusivamente con varones. Los pacientes varones identificados como BRD fueron asignados en forma aleatoria a uno de los siguientes cuatro grupos de intervención terapéutica: 1) Testigo, 2) Consejo Sencillo, 3) Manual de Información, 4) Seguimiento o monitoreo. A los seis meses se les citó para evaluar se habían mostrado cambios en su manera de beber. Para medir los cambios, se calcularon dos cifras: la cantidad de alcohol que ingirió cada individuo en el último mes y la cantidad que consumió durante la ocasión en que más bebio. De la muestra inicial de pacientes, el 10% no fueron evaluados a los seis meses. Los primeros resultados muestran lo siguiente: En los cuatro grupos incluyendo el grupo testigo, los pacientes dijeron beber menos alcohol a los seis meses y la diferencia entre las dos evaluaciones no alcanzó a ser significativa. Ambas cantidades se calcularon durante la primera entrevista inicial y la última, seis meses después. Lo que más llama la atención es que en todos los grupos hubo una disminución del consumo de alcohol, aunque es conveniente aclarar que la diferencia en ningún caso alcanzó significancia estadística. También es pertinente mencionar, que el efecto fué el mismo para todos los grupos incluyendo el grupo testigo; lo que sugiere que independientemente de la modalidad terapéutica, se logró observar un efecto positivo de magnitud moderada.Item El médico general frente al bebedor problema(1988) Campillo S., Carlos; Díaz Martínez, Rosa; Romero, Martha; Padilla, Paula; Asesor de Proyectos de la División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales del IMP. Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, 14370, México, D.F.En este artículo se presentan las cifras de prevalencia de los problemas de alcoholismo a los que se enfrenta el médico general de México. Estas cifras se basan en las investigaciones que se han llevado a cabo en el Instituto Mexicano de Psiquiatría (IMP). Posteriormente se comenta el papel que el médico general puede desempeñar en la prevención secundaria de los problemas relacionados con el consumo de alcohol. Por último, se informa brevemente sobre un proyecto de investigación que la Organización Mundial de la Salud (OMS) está coordinando en once países y en el cual participa México, por intermedio del IMP. Desde hace varios años, el IMP realiza estudios epidemiológicos para conocer la prevalencia de los trastornos psiquiátricos en la práctica médica general. Los ha efectuado en diversos medios que abarcan diferentes contextos socioculturales, como son los centros de salud de la Secretaría del mismo nombre (SSA), las unidades familiares del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y un hospital general privado, el Hospital Español; los primeros atienden a la población económicamente más desamparada; los del IMSS, a obreros y a trabajadores asalariados, y el último, a personas de las clases sociales media, media alta y alta. Los estudios han seguido el clásico diseño epidemiológico inglés, que se divide en dos etapas. La primera emplea como procedimiento de tamizaje (screening) o de identificación de los casos psiquiátricos, un cuestionario autoaplicable. La segunda consiste en confirmar la existencia de los casos psiquiátricos y en establecer un diagnóstico de acuerdo con la clasificación de enfermedades de la OMS. En la primera etapa se utilizó el Cuestionario General de la Salud de Goldberg y en la segunda, una entrevista psiquiátrica estructurada del mismo autor. Los dos instrumentos se elaboraron en Inglaterra, pero fueron adaptados y validados en nuestro país antes de utilizarse en los estudios. Las cifras globales de prevalencia de los trastornos que se encontraron, fueron las siguientes: el 49.8% en la SSA, el 40% en el IMSS y el 32.2% en el hospital general. La diferencia de los resultados y su significado se discuten en el texto. A partir de estos estudios se calculó la prevalencia de los problemas relacionados con el consumo de alcohol. Las cifras encontradas tienen dos orígenes. Las primeras corresponden a una apreciación preliminar, en la cual sólo se consignaron como caso los diagnósticos primarios y no se dividieron los sexos: se consigna una cifra global tanto para hombres como para mujeres. El resultado fue que las cifras de prevalencia fueron muy bajas; en el síndrome de dependencia al alcohol variaron del 0.2% al 1.7%. Por tal motivo, en la segunda apreciación se incluyeron todos los diagnósticos, tanto primarios como secundarios y además se excluyó a la población femenina, debido a lo bajo de sus cifras de prevalencia. El cálculo se hizo exclusivamente con los varones. Los resultados fueron los siguientes: 19.5% en la SSA, 3.8% en el IMSS y 3.6 en el Hospital Español. De acuerdo con otros estudios, las cifras siguen siendo bajas debido al diseño de la encuesta, pues no se trata de un estudio cuyo propósito sea localizar casos de alcoholismo exclusivamente. Sin embargo, la importancia de estas encuestas no radica en calcular con precisión las cifras reales de prevalencia, sino en el hecho de que los casos de alcoholismo que logra identificar están enmascarados casi siempre por sintomatología psiquiátrica y de que se trata de casos bastante graves, además de que están dirigidas a una población con alto riesgo de tener problemas por el alcohol, como es la de enfermos con alteraciones emocionales. Esta última situación se observa cuando se calcula la proporción de los individuos que tienen problemas asociados con el consumo de alcohol, entre aquellos que resultaron sufrir alteraciones psiquiátricas. Los resultados fueron los siguientes: 36% para la SSA, 7.7% para el IMSS y 13.7% para el Hospital Español. La conclusión de estos estudios coincide con los resultados de otros, en el sentido de que la prevalencia de los problemas asociados con el consumo de alcohol en la práctica médica general, es muy alta. Además se ha demostrado que el médico general resulta un agente eficaz en su tratamiento. Las investigaciones recientes han demostrado que las intervenciones terapéuticas breves, sencillas y perfectamente compatibles con el quehacer cotidiano del médico general, dan resultados alentadores. Por tal motivo, la OMS diseño una investigación que valore y evalúe estos procedimientos en once países. Se trata de una estrategia de prevención secundaria en la cual el médico general desempeña el papel principal. Actualmente la investigación se encuentra en la fase de recolección de datos.
