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Browsing by Author "Díaz Martínez, Leonila Rosa"

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    Development of the Mexican Version of the Empathy Quotient
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, 2020) Saracco-Álvarez, Ricardo Arturo; Fresán, Ana; Rodríguez Pérez, Víctor; Robles-García, Rebeca; Escamilla Orozco, Raúl Iván; Díaz Martínez, Leonila Rosa; Tovilla-Zárate, Carlos-Alfonso; Olivares Neumann, José Luis; Clínica de Esquizofrenia, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Ciudad de México, México; jose300@gmail.com (José Luis Olivares Neumann)
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    Evaluación de un programa de rehabilitación del paciente esquizofrénico
    (1998) Díaz Martínez, Leonila Rosa; Rascón Gasca, María Luisa; Ortega González, Héctor; Murow Troice, Esther; Valencia C., Marcelo; Ramírez, Iraida; Instituto Mexicano de Psiquiatria
    Se trata de un estudio quasi-experimental para la rehabilitación de un grupo de pacientes psiquiátricos de consulta externa con diagnóstico principal de esquizofrenia. Los objetivos generales del proyecto fueron mantener la estabilidad en el cuadro clínico y mejorar el funcionamiento psicosocial y el desempeño cotidiano de los pacientes. El programa tuvo una duración de 14 meses. Se trabajó con un diseño quasi-experimental de pretest-postest con un grupo control (N = 17) y uno experimental (N = 21). El grupo control recibió la atención psiquiátrica habitual y el grupo experimental además de recibir ésta, asistió a un programa de intervenciones múltiples que incluían psicoterapia individual y de grupo, dinámica familiar con los parientes responsables de cada paciente, intervención psicosocial y terapias de actividades que incluían terapia recreativa, expresión corporal musicoterapia y taller de dibujo artístico. Los pacientes fueron evaluados con la Cédula de Entrevista Diagnóstica Internacional (CIDI) (Robins, 1988) con la Escala de Síntomas Positivos y Negativos (PANSS) (Andreasen, 1984), con la Escala de Síntomas Extrapiramidales de DiMascio (Chovinard, 1980), y con la Escala de Desempeño Cotidiano desarrollada en el Instituto Mexicano de Psiquiatría (De la Fuente y Díaz, 1993). Así mismo, se evaluó al familiar responsable con la CIDI. En el 30.5% de los familiares hubo también patología: el diagnóstico más frecuente fue el trastorno afectivo con 16.6%, en segundo lugar los trastornos fóbicos y-o somatoformes con 11.1%. El trastorno psiquiátrico se asoció con algún otro tipo de trastorno físico o emocional (diagnosticado por el médico) en el 13.8% de la muestra. Los pacientes del grupo experimental mostraron un mejor rendimiento psicosocial en la evaluación con la Escala de Desempeño Cotidiano; en particular, en la sintomatología psiquiátrica y en las relaciones interpersonales. La evaluación final del proyecto permite concluir que este demostró ser de gran utilidad en áreas específicas de la vida de los pacientes y logró disminuir una proporción importante de las discapacidades presentes así como el aprovechamiento de las funciones conservadas. Los resultados de cada uno de los estudios realizados y de las intervenciones terapéuticas serán reportados en otras publicaciones.
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    Funcionamiento psicosocial de pacientes esquizofrénicos de acuerdo con su consumo de alcohol
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2005) Villamil Salcedo, Valerio; Valencia Collazos, Marcelo; Díaz Martínez, Leonila Rosa; Medina-Mora Icaza, María Elena; Juárez, Francisco; Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370, México DF.; valemil_2000@yahoo.com
    Antecedentes: La esquizofrenia afecta a 1-1.5% de la población mundial; en México, se ha calculado que, en 2000, existían de 619,550 a 1’239,101 (1-2%) sujetos con esquizofrenia. Las características principales de la esquizofrenia son los síntomas positivos y negativos que guardan estrecha relación con el deterioro del funcionamiento psicosocial. Por otro lado, el consumo de sustancias adictivas en la población psiquiátrica va de 25% a 80%, siendo el alcohol una de las sustancias de mayor abuso. El consumo de dicha sustancia está muy relacionado con un deficiente funcionamiento psicosocial; si al consumo de alcohol se asocia la esquizofrenia, la funcionalidad psicosocial estará más alterada. En los últimos años se ha comprobado que la reincorporación temprana de los sujetos esquizofrénicos a su medio social y familiar provoca menor deterioro del funcionamiento psicosocial. Este funcionamiento consiste en evaluar los roles que desempeña el paciente, así como las habilidades para desenvolverse en su medio familiar, social y laboral. En tal sentido, el funcionamiento psicosocial se define como la capacidad de cada sujeto para adaptarse, funcionar, desenvolverse e interactuar en el ámbito social y personal. Objetivo: Conocer la relación que existe entre el funcionamiento psicosocial de los pacientes esquizofrénicos de acuerdo con su consumo de alcohol y la severidad de la esquizofrenia. Metodología: Se seleccionó a 80 sujetos esquizofrénicos a quienes se les aplicaron, en una sola ocasión, la Escala de Funcionamiento Psicosocial (EFPS), la Cédula Diagnóstica Internacional Compuesta (CIDI), la Escala de Síntomas Positivos y Negativos (PANSS) y la Prueba de Identificación de Trastornos Derivados del Consumo de Alcohol (AUDIT). Para el análisis estadístico, se utilizaron la Chi cuadrada, la U de Mann-Whitney, la prueba t, la Kruskal-Wallis y el ANOVA de una vía. Resultados: El 71% de los sujetos fueron varones y 29% mujeres; 87% eran solteros, y 70% desempleados o subempleados. En 87% de los sujetos la esquizofrenia se inició entre los 12 y 30 años (promedio= 23 años; DE= 6.36), y 94% inició el consumo de alcohol en este mismo grupo de edad (promedio= 20 años; DE= 4.98). El 76% de los sujetos tenía menos de 10 años de evolución con esquizofrenia. Al comparar el consumo de alcohol según el AUDIT con el funcionamiento psicosocial, las áreas más alteradas fueron la social y la familiar, con resultados estadísticamente significativos. En cuanto al tiempo de evolución de la esquizofrenia y el funcionamiento psicosocial, el grupo con menos satisfacción en su funcionamiento fue el de 16-20 años. La severidad de la esquizofrenia no mostró una significancia estadística al compararla con el tipo de consumo de alcohol. Conclusión: Los resultados de esta investigación se relacionan con muchos estudios nacionales e internacionales respecto a la edad de inicio, el sexo, la escolaridad y el estado civil de los pacientes con esquizofrenia. Por otro lado, se ha visto que el inicio del consumo de alcohol es a una edad cada vez más temprana y que los hombres son los principales consumidores. Esta relación ha llevado a pensar a muchos investigadores que el inicio de la esquizofrenia está altamente asociado con el inicio del consumo de alcohol. En esta investigación no se pudo comprobar tal hipótesis por el número reducido de sujetos en la muestra; lo que sí es claro es que existe una alta comorbilidad entre esquizofrenia y consumo de alcohol, que se traduce en un mayor deterioro del funcionamiento psicosocial. Dentro de los instrumentos utilizados, el AUDIT es un excelente instrumento de tamizaje para detectar sujetos en riesgo de volverse alcohólicos. Por ello se sugiere su uso tanto en hospitales de primer nivel como de tercero. Finalmente, existe suficiente evidencia de que la esquizofrenia asociada con el alcohol produce un efecto acumulado para el deterioro del funcionamiento psicosocial, por lo que se sugiere a los clínicos investigar más el fenómeno de la comorbilidad esquizofrenia-alcohol y su relación con el funcionamiento psicosocial, para de esta manera plantear programas adecuados de prevención, tratamiento y rehabilitación de la población-esquizofrénica.
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    La rehabilitación integral del paciente esquizofrénico en México: el modelo del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, Grupo III
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2005) Díaz Martínez, Leonila Rosa; Ortega Soto, Héctor; Leaños Guerrero, Clarisa; Rodríguez Verdugo, Ma. Soledad; Rascón Gasca, Ma. Luisa; Valencia Collazos, Marcelo; Gutiérrez López, María de Lourdes; Mares Gómez, Ma. Elena; Sánchez Sánchez, Amelia; Jefe del Departamento de Rehabilitación. Dirección de Servicios Clínicos. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente (INPRF), Calz. México-Xochimilco, 101, San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370, México, D.F.
    En este documento se exponen los resultados obtenidos en el grupo III del Programa de Rehabilitación Integral para Pacientes Esquizofrénicos (PRIE) de Consulta Externa del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente. Objetivo: Evaluar la eficacia de un programa interdisciplinario integral en pacientes con este diagnóstico en comparación con un grupo control que recibió el tratamiento médico-psiquiátrico habitual. Método: Se trata de un estudio cuasi experimental pretest-postest prospectivo y comparativo entre un grupo experimental y un grupo control. El grupo control (n= 39) recibió la atención psiquiátrica habitual; además de recibir ésta, el grupo experimental (n= 39) asistió durante un año a un programa con intervención rehabilitatoria integral en la consulta externa. La muestra se obtuvo de forma no probabilística y secuencial, de acuerdo con los criterios de inclusión y exclusión establecidos. Variables: La eficacia se evaluó por medio de las siguientes variables: a) severidad de la sintomatología psiquiátrica; b) apego terapéutico; c) desempeño cotidiano; d) funcionamiento psicosocial; e) actividades ocupacionales dentro del hogar; f) emoción expresada; g) pautas de comunicación y relación en la familia. Resultados: El grupo III tuvo una eficiencia terminal de 64% para el grupo experimental y de 56% para el grupo control. Lo anterior se relacionó con algunas de las características de los pacientes al momento de su ingreso: edad, años de evolución del padecimiento y comorbilidad psiquiátrica. Casi tres cuartas partes de la población evaluada presentaba más de un diagnóstico: 31% había tenido dos; 31%, tres, y 10%, cuatro o más. Aunque en el área clínica no hubo diferencias significativas intergrupales, los pacientes del grupo experimental mostraron un nivel superior de adaptación clínica y apego terapéutico. El desempeño cotidiano mostró una mejoría notable en el grupo experimental, con cambios estadísticamente significativos en 71.5% de las áreas evaluadas pretest-postest, con énfasis en el autocuidado, las relaciones familiares, las interpersonales, y el área laboral remunerada. En cambio, en el grupo control la mejoría sólo se observó en 28.5% de las áreas. El funcionamiento psicosocial por área y el funcionamiento psicosocial global mostraron diferencias significativas en el grupo experimental en todas las áreas de funcionamiento con un nivel de ganancia de tres a dos, donde esta última cifra significa sentirse satisfecho, pero no fue el caso del grupo control. La percepción que tiene la familia en cuanto a los comportamientos ocupacionales de su paciente dentro del hogar mostró mejorías en el puntaje final en el grupo experimental. En el área clínica, las familias corrigieron las pautas comunicacionales y relacionales; se elevó la comunicación clara y directa. Se observó una mejoría importante en los familiares que atribuían los problemas a la forma de ser y a las actitudes del paciente. Mejoraron las relaciones hostiles o inadecuadas, y disminuyeron los problemas derivados de la esquizofrenia. También se incrementó el porcentaje de familiares que percibía como no problemática su relación con el enfermo. En el grupo control sólo disminuyó una de estas áreas. La expresión emocional de los familiares del grupo experimental se presentó en 79.2% de ellos al ingreso del programa de tratamiento, porcentaje que disminuyó a 33.3% al final del mismo, con una diferencia significativa de p < .006. En contraste, los familiares del grupo control no mostraron diferencias estadísticamente significativas. Conclusiones: Los datos demográficos de nuestra muestra coinciden con los reportados en la bibliografía en cuanto a la relación hombre/mujer, estado civil y escolaridad, ya que 70% eran hombres, cerca de 90% eran solteros y 90% tenía un nivel de escolaridad media superior o superior. Al finalizar el estudio, quedó de manifiesto que en su versión integral (pluridimensional) el programa cumplió con las metas de reducción de incapacidades y aprovechamiento de las funciones conservadas. En el grupo experimental, en cuanto al control de la sintomatología psiquiátrica, se observó una mayor estabilidad clínica y un apego terapéutico final en 64% de los casos; en el desempeño cotidiano hubo cambios favorables en 71.5% (p<.0001); en el funcionamiento psicosocial se observaron ganancias significativas ingreso-egreso (un nivel de ganacia); la expresión emocional disminuyó significativamente (p< .006). Otras áreas donde se observaron cambios favorables significativos fueron: las actividades ocupacionales dentro del hogar, la atribución de la enfermedad al paciente y las pautas de comunicación en la familia. Las áreas en que se obtuvieron mejores resultados fueron las del autocuidado, la socialización y la dinámica familiar, que frecuentemente están alterados en el paciente con esquizofrenia. Se plantea continuar con el Programa de Rehabilitación Integral con modificaciones metodológicas sustanciales que serán expuestas en futuras publicaciones.
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    Uso de marcadores bioquímicos para valoración de riesgo de crisis convulsivas en el síndrome de supresión etílica
    (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2012) Melchor López, Alberto; Díaz Martínez, Leonila Rosa; Moreno, Julia; Maestría en Ciencias Médicas. UNAM. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.
    El síndrome de supresión etílica (SSE) incluye tanto una variedad de signos y síntomas orgánicos y cambios conductuales como modificaciones en la actividad electrofisiológica del Sistema Nervioso Central. No existen estudios clínicos que evalúen el uso de biomarcadores en pacientes con comorbilidades agudas, convulsiones ni delirium tremens, así que su utilidad en estos casos no ha sido valorada. Objetivo. Nuestro objetivo es el de valorar el uso de diversos marcadores bioquímicos para determinar el riesgo de convulsiones en el síndrome de supresión etílica. Material y métodos. Este estudio incluyó a 52 pacientes, evaluados a su ingreso con la escala Ciwa-Ar para determinar la gravedad de la supresión y la escala AUDIT para detectar riesgo y abuso en el consumo de alcohol. También se tomó una muestra sanguínea para determinar los niveles séricos de los biomarcadores (AST, ALT, GGT, FA, HOMOCISTEINA, VCM). La muestra se dividió en dos grupos (pacientes que convulsionaron vs. pacientes que no convulsionaron). Se utilizó la t de Student y U de Mann Whitney, así como curvas COR para determinar la sensibilidad y especificidad de los biomarcadores, así como la correlación de Pearson. Resultados. La única diferencia significativa entre ambos grupos estuvo dada por la fosfatasa alcalina, cuyos niveles fueron más altos en los pacientes que no presentaron crisis convulsiva (148.8±69.58UI) que en aquellos que las presentaron (113±55.1UI). No se encontraron diferencias estadísticamente significativas para el resto de los biomarcadores. Conclusiones. Los niveles bajos de fosfatasa alcalina traducen un riesgo mayor de presentar crisis convulsivas. No hubo elevación de los niveles de homocisteína en ninguno de los grupos.