Browsing by Author "Borges, Guilherme Luiz Guimaraes"
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Item Common chronic pain conditions in developed and developing countries: Gender and age differences and comorbidity with depression-anxiety disorders.(CHURCHILL LIVINGSTONE, JOURNAL PRODUCTION DEPT, ROBERT STEVENSON HOUSE, 1-3 BAXTERS PLACE, LEITH WALK, EDINBURGH EH1 3AF, MIDLOTHIAN, SCOTLAND, 2008) Tsang, Adley; Von Korff, Michael; Lee, Sing; Alonso, Jordi; Karam, Elie; Angermeyer, Matthias C.; Borges, Guilherme Luiz Guimaraes; Bromet, Evelyn J.; De Girolamo, Giovanni; De Graaf, Ron; Gureje, Oye; Lepine, Jean-Pierre; Haro, Josep Maria; Levinson, Daphna; Oakley Browne, Mark A.; Posada-Villa, José; Seedat, Soraya; Watanabe, Makoto; Hong Kong Mood Disorders Center, The Chinese University of Hong Kong, HKSAR, Hong Kong, PRC.; guibor@imp.edu.mxAlthough there is a growing body of research concerning the prevalence and correlates of chronic pain conditions and their association with mental disorders, cross-national research on age and gender differences is limited. The present study reports the prevalence by age and gender of common chronic pain conditions (headache, back or neck pain, arthritis or joint pain, and other chronic pain) in 10 developed and 7 developing countries and their association with the spectrum of both depressive and anxiety disorders. It draws on data from 18 general adult population surveys using a common survey questionnaire (N _ 42,249). Results show that age-standardized prevalence of chronic pain conditions in the previous 12 months was 37.3% in developed countries and 41.1% in developing countries, with back pain and headache being somewhat more common in developing than developed countries. After controlling for comorbid chronic physical diseases, several findings were consistent across developing and developed countries. There was a higher prevalence of chronic pain conditions among females and older persons; and chronic pain was similarly associated with depression-anxiety spectrum disorders in developed and developing countries. However, the large majority of persons reporting chronic pain did not meet criteria for depression or anxiety disorder. We conclude that common pain conditions affect a large percentage of persons in both developed and developing countries.Item Consumo de alcohol en cuatro facultades de la Ciudad Universitaria (UNAM)(1987) Borges, Guilherme Luiz GuimaraesEste trabajo presenta algunos de los resultados obtenidos en una investigación realizada durante los primeros meses de 1985 en las Facultades de Psicología, Medicina, Economía y Contaduría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Se utilizó el llamado "Método del Informante" para estudiar a los alumnos de tercero y noveno semestres de las facultades señaladas, que constituían una población de 6502 alumnos. Se siguieron los procedimientos generales del Método del Informante haciendo algunas modificaciones para la población universitaria "cautiva". El método del Informante mostró su gran maleabilidad, su buena aceptación, su rapidez y su bajo costo. Se contestaron el 100% de los cuestionarios y hubo una buena colaboración de los involucrados en el problema. Un miembro del equipo de investigación estuvo presente en el momento de contestar y los informantes trabajaron sin retribución económica. Se observó que al llegar a la universidad los estudiantes ya conocen el alcohol, sobre todo por sus experiencias en la preparatoria. Esto significa que los hombres beben desde jóvenes sobre todo cerveza, mientras que las mujeres parecen empezar a beber posteriormente. Los alumnos entrevistados opinaron que a sus profesores no les importaba que los alumnos se presentaran a clases después de haber bebido, lo que demuestra el grado de permisividad que se encontró en esta investigación. Aparentemente, los alumnos que trabajaban además de estudiar, consumen más bebidas alcohólicas, pero esto no se exploró suficientemente. Los alumnos que se estudiaron parecen provenir de un ambiente donde es evidente que se consume alcohol, y en el que tienen acceso a estas bebidas, aunque no pueden disponer de ellas a su gusto ni invitar a sus amigos. En sus fiestas es importante que haya alcohol, aunque no es indispensable. El beber mucho no es motivo de admiración y sí puede ser motivo de rechazo, especialmente por los padres de sus compañeros. Hay un evidente rechazo a recurrir a un centro de tratamiento alcohólico en la UNAM, debido a la estigmatización que esto traería, prefiriéndose las medidas de tipo impersonal, como campañas antialcohólicas o medidas restrictivas para el consumo de estas bebidas. Las alumnas son más tolerantes hacia los compañeros que beben sin embriagarse pero los hombres son menos tolerantes hacia el consumo femenino. Las mujeres son aún menos tolerantes respecto al consumo femenino pero aceptan, en general, el consumo masculino, aunque están en contra de que se embriaguen. Los universitarios que se estudiaron bebían principalmente para estrechar la amistad, y en segundo lugar, para ser aceptados por su grupo, es decir, por motivos sociales. Consideran que la gente se embriaga debido a problemas amorosos, sentimentales, morales, familiares y para ser aceptados socialmente. Dejan de tomar por razones morales, de salud, o por desagradarles el sabor de las bebidas alcohólicas y, sólo en última instancia, debido a posibles problemas escolares. Según la opinión general de los alumnos entrevistados, en sus Facultades no parece haber problemas serios derivados del consumo de alcohol, aunque el beber, tambalearse o gastar excesivamente en bebidas alcohólicas, se hace cada vez más frecuente.Item Depression among health workers: The role of social characteristics, work stress, and chronic diseases(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, Col. San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, México, D.F. Tel. 4160-5000., 2006) Mudgal, Jyoti; Borges, Guilherme Luiz Guimaraes; Díaz-Montiel, Juan Carlos; Flores, Yvonne; Salmerón, Jorge; Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud, Instituto Mexicano del Seguro Social. Av. Plan de Ayala s/n esquina Av. Central. Cuernavaca, Morelos. Teléfono: 01-777-315-5000, ext. 2000. Fax: 01-777-316-2944Los reportes sobre la carga de la enfermedad para distintas patologías en todo el mundo y las encuestas conducidas en México informan que la depresión es un problema común y una de las primeras causas de años de vida perdidos. Entre 9 y 13% de la población adulta mexicana sufre alguna enfermedad depresiva grave. La prevalencia es doble en las mujeres en comparación con los hombres; los jóvenes y ancianos presentan altos niveles de depresión en comparación con aquellos de mediana edad. La mayoría de las personas con enfermedad depresiva no busca tratamiento, aunque casi todos podrían ser ayudados. En algunas fa milias, la depresión grave parece ocurrir una generación tras otra, aunque también puede manifestarse en personas sin antecedentes familiares. Por otro parte, una autoestima baja, cambios estresantes o un estrés crónico también pueden desencadenar un episodio depresivo, o bien favorecer la recurrencia o la cronicidad de los síntomas depresivos. Asimismo, en los últimos años se ha mostrado que enfermedades como el infarto al miocardio, el cáncer, la enfermedad de Parkinson y los trastornos hormonales pueden causar enfermedad depresiva, lo que a su vez puede influir en la disposición del enfermo para atender sus necesidades físicas y prolongar el periodo de recuperación. Muy a menudo, una combinación de factores genéticos, psicológicos y ambientales interviene en el comienzo de un trastorno depresivo. El estrés crónico cumple un importante rol en la etiología de la depresión. A su vez, éste se encuentra muy relacionado con características sociales y económicas del individuo. Se conoce muy poco acerca de los principales determinantes de la enfermedad depresiva en México. Es posible que, debido a diferencias culturales y sociales, en el país estos factores se distribuyan de manera diferente a lo que ocurre en otros y que tengan un impacto diferente en la población mexicana. Por lo tanto, en este estudio se examinó la asociación entre el estrés laboral crónico y la existencia de enfermedades crónicas con la depresión entre un grupo de trabajadores del Sector Salud en México. Objetivos. El objetivo de esta investigación es estimar la frecuencia y la distribución de la enfermedad depresiva grave de acuerdo con las características sociales de una población de trabajadores de la salud en México. El segundo objetivo es estudiar la asociación entre el estrés en el trabajo, las enfermedades crónicas y la depresión. Métodos. Se desarrolló un estudio transversal con una población base de 4048 trabajadores, que participaron en el proyecto “Cohorte de Trabajadores del IMSS-Morelos”, durante el periodo de octubre de 1998 a marzo de 2000. Los participantes contestaron un cuestionario autoaplicable con que se recolectó información sobre condiciones de exposición a diversos factores de estilo de vida, características sociales, estrés en el trabajo y enfermedades crónicas. Por medio de un análisis de regresión politómica, se evaluó la asociación entre características sociales, estrés y depresión moderada y grave. Para estimar las diferencias de género en los efectos de las características sociales, del estrés y de la depresión, se realizó un análisis estratificado por sexo. Resultados. Nuestro análisis muestra que 12% de los trabajadores sufre depresión. Sin embargo, en comparación con los hombres (8.9%) la prevalencia en las mujeres es casi el doble (14.4%). Además, los resultados señalan que las características socioeconómicas de los trabajadores se asocian de manera significativa con el nivel de depresión. Así, ser mujer, estar separada de la pareja, tener menor educación, laborar en un trabajo no profesional, recibir un menor ingreso, se asocian positivamente con la depresión. Tener un trabajo menos satisfactorio y padecer más de una enfermedad crónica también se asocian positivamente con la depresión. Sin embargo, hay diferencias de género y el análisis estratificado por esta variable señala que el efecto del nivel socioeconómico, en términos de ingreso y ocupación, se asocia significativamente con el nivel de depresión de las mujeres. Cabe señalar que estos factores económicos no mantienen una relación significativa con el nivel de depresión de los hombres. Aun así, en éstos, el efecto de ser soltero es mucho más fuerte (OR=3.5, IC95% 2.11-5.33) en comparación con las mujeres (OR=1.52, IC95% 1.18-1.95). No hay diferencias de género para los efectos del estrés en el trabajo y las enfermedades crónicas. Nuestro análisis señala que hay una relación entre un menor nivel socioeconómico y un mayor nivel de estrés y las enfermedades crónicas. Por lo tanto, es posible que el efecto de las características sociales en la manifestación de la depresión esté mediado por la presencia de estrés y enfermedades crónicas. Conclusiones. Nuestros resultados concuerdan con investigaciones previas que muestran una variación sistemática en grupos de personas expuestas a un alto riesgo de depresión. En nuestro estudio de trabajadores de la salud en México encontramos que la depresión es más alta entre grupos específicos de personas, como las mujeres, los trabajadores muy jóvenes y de la tercera edad, y aquellos en desventaja económica. También encontramos que el estrés y las enfermedades crónicas son las sendas por las que estas personas social y económicamente vulnerables llegan a padecer depresión. Cualquier intervención dirigida a esta población debe tomar en cuenta estas asociaciones.Item Epidemiología del uso y consumo de bebidas alcohólicas: delimitación y objetivos(1989) Borges, Guilherme Luiz GuimaraesLa epidemiología, que surgió como una disciplina abocada al estudio de las enfermedades transmisibles, ha venido ampliando su campo de acción para dar cuenta de los padecimientos carenciales, los crónicos-degenerativos e, incluso, los problemas en donde el concepto de enfermedad es de difícil aplicación, como las dogradicciones, los accidentes de tránsito, los homicidios, etc. Ya no se duda de la legitimidad de aplicar los métodos epidemiológicos al conjunto de los trastornos mentales, incluyendo al síndrome de dependencia al alcohol (SDA), en unión con las ciencias sociales y la investigación clínica. En este trabajo se revisan algunos elementos que permiten delimitar el campo y los objetivos de la epidemiología, aplicada al estudio del uso y consumo de las bebidas alcohólicas. Se sugiere, en primer lugar, que hay dos problemas básicos para la aplicación de la metodología epidemiológica en esta área, que son la ausencia de una definición aceptada y válida de lo que constituye un caso de SDA y, por otro lado, la dificultad para llevar las definiciones de dependencia y las tipologías del consumo de alcohol, a las investigaciones comunitarias, en donde las características de rapidez, sencillez y aceptabilidad de la entrevista son de fundamental importancia. Estos dos problemas son muy importantes, ya que las diferentes definiciones dan lugar a diferentes cifras de bebedores, y a catalogar a diferentes sujetos como aquejados del padecimiento. En segundo lugar, se precisa la epidemiología aplicada al uso y consumo de bebidas alcohólicas, se puede dirigir a dos áreas que, aun cuando no se contraponen, deben de quedar bien delimitadas. La primera es el área de estudio del síndrome de dependencia al alcohol, o alcoholismo clínico, en donde la metodología epidemiológica coadyuva a la delimitación del cuadro clínico y de la historia natural del padecimiento; algunos autores han llamado a este enfoque de "alcoholismo en cuanto enfermedad". Una segunda área estaría formada por el estudio de todas las posibilidades del uso y consumo de bebidas alcohólicas (incluyendo a los abstemios) y de los problemas que acarrea: individuales, familiares y sociales, que se relacionan con su uso, independientemente de si los sujetos son alcohólicos clínicos o no. Esta segunda área, de orientación social, trabaja con diferentes tipologías del consumo de bebidas alcohólicas, y busca averiguar cómo se relaciona este consumo, en sus diferentes grados, con problemas concretos, como la cirrosis hepática, los accidentes de tránsito, los divorcios, las discusiones familiares, etc.Item Prevalencia y factores asociados al consumo de tabaco, alcohol y drogas en una muestra poblacional de adultos mayores del Distrito Federal(Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Calz. México-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370, México, D.F. Tel. 4160 5000, 2014) Borges, Guilherme Luiz Guimaraes; Mendoza Meléndez, Miguel Ángel; López Brambila, Miguel Ángel; García Pacheco, José Ángel; Velasco-Ángeles, Laura R.; Beltrán Silva, María Angélica; Valdez Corchado, Pedro Eduardo; Medina-Mora, María Elena; Camacho Solís, Rafael; Departamento de Modelos de Intervención. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, México; guibor@imp.edu.mxNo existen investigaciones en el país sobre uso de sustancias psicoactivas en poblaciones de adultos mayores (+69 años) y se carece de información sobre los factores de riesgos que son determinantes para la carga de la enfermedad en este grupo. Este estudio tuvo como objetivo presentar las prevalencias de consumo de alcohol, tabaco, drogas ilícitas y drogas médicas usadas sin prescripción en los beneficiarios del programa de pensión alimentaria del Instituto para la Atención del Adulto Mayor del Distrito Federal (IAAM-DF). Adicionalmente, se reportaron factores sociodemográficos asociados al consumo de estas sustancias. De una muestra aleatoria del padrón de usuarios del programa del IAAM-DF de 2501 personas, un total de 2098 aceptaron participar y fueron entrevistadas en sus hogares, obteniéndose una tasa de respuesta de 83.9%. Se encontró que 65.3% de la población consumió alcohol, 45.4% tabaco y 3.5% alguna droga alguna vez en la vida. En los últimos 12 meses, casi uno de cada dos varones y una de cada cuatro mujeres consumió alcohol; uno de cada 10 adultos mayores consumió tabaco; y sólo uno de cada 100 consumió alguna droga. La prevalencia de consumo de sustancias es mayor en hombres, con excepción de las drogas médicas. Los factores asociados que destacaron fueron el sexo y los mejores niveles económicos. Éste es el primer estudio realizado en el país sobre uso de sustancias en población de adultos mayores con domicilio fijo, no institucionalizado. El consumo de alcohol, incluso el consumo riesgoso, no es infrecuente; el hábito tabáquico no ha desaparecido con la edad, y el uso de drogas médicas puede ser un motivo de preocupación por su efecto en otras patologías. Se hace necesario establecer definiciones de uso riesgoso para esta población y desarrollar programas de intervención adecuados para este grupo.Item The relation between multiple pains and mental disorders: Results from the World Mental Health Surveys(Churchill Livingstone, Journal Production Dept, Robert Stevenson House, 1-3 Baxters Place, Leith Walk, Edinburgh EH1 3AF, Midlothian, Scotland, 2008) Gureje, Oye; Von Korff, Michael; Kola, Lola; Demyttenaere, Koen; He, Yanling; Posada-Villa, José; Lepine, Jean Pierre; Angermeyer, Matthias C.; Levinson, Daphna; De Girolamo, Giovanni; Iwata, Noboru; Karam, Aimee; Borges, Guilherme Luiz Guimaraes; De Graaf, Ron; Browne, Mark Oakley; Stein, Dan J.; Maria Haro, Josep; Bromet, Evelyn J.; Kessler, Ron C.; Alonso, Jordi; Univ Ibadan, Dept Psychiat, Ibadan, Nigeria; ogureje@comui.edu.ng
